Mi primera nieta es una luz mandada del cielo
que sin ella saberlo alegría contagía,
alegría que para siempre sus sonrisas presagia
y ocasionan en todos un gran revuelo.

Mi primera nieta es una bella princesa,
con manitas delicadas que regalan caricias,
caricias inocentes, tiernas, de amor.

Mi primera nieta es dulzura,
es amor vestido con pañales,
son pequeños pasitos que me dicen “te necesito”.

Mi primera nieta es el beso mas deseado,
es la estrella más brillante
es lo vocecita más anhelada
es una lluvia de sentimientos que me deja callado.

Mi primera nieta es mi ilusión,
es la música de una bella canción,
la de la vida, que con su sonido me abriga,
es el palpitar de éste corazón.

Mi pequeña nieta, la primera,
la que desde el vientre de su madre amé,
la que tanto tiempo esperé
como las flores esperan la primavera.

Mi luz, mi bella princesa,
mi dulzura, el beso que más he deseado,
mi ilusión, mi canción, a quien tanto he amado,
todo eso y más eres tú Erika
mi primera nieta.

Basado en una poesia de  Henry Ricardo

 

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